MICRÓPOLIS Por Bertoldo Velasco Silva – Antes eran de los fifis; hoy, son del pueblo

 

Antes eran de los fifis; hoy, son del pueblo

 

Se especula que hubo una sobrevaloración en la inversión y se desconoce hasta el momento, los ingresos que tuvieron en su momento, cuando estaban en manos privadas, hacia dónde se fueron ni en qué se utilizaron esos ingresos por asistencia del público.

Fue el huracán Odile, el responsable de causar todos los destrozos que dejó a su paso con sus vientos de 250 kilómetros por hora. Dañando a todos los sectores productivos: agropecuario, pesquero, comercial, turístico, de vivienda y urbanístico. Es en este último, pero sobre todo el daño causado a las instalaciones ubicadas en la avenida 5 de Mayo, entre Isabel la Católica y Marcelo Rubio y Morelos. Nos referimos a las instalaciones deportivas, el llamado Gimnasio Auditorio, el estadio de futbol Guaycura y el de Beisbol, Arturo C. Nahl, instalaciones que anterior a ese fenómeno meteorológico disfrutaba la población y después, manipulado y utilizado bajo la responsabilidad de empresarios que los usufructuaron a su antojo, quitándoles el derecho a quienes los venían aprovechando para hacerlos «fifi» y a los que el pueblo, no tenía derecho a disfrutar.

Se sabe, por información que el mismo gobierno de ese entonces, panista, tomó la decisión de rehabilitarlos, modernizarlos y adecuarlos a las nuevas necesidades, tras los daños ocasionados por el huracán Odile en la madrugada del 15 de septiembre del 2014. Hubo de pasar un tiempo para que la administración de Carlos Mendoza hiciera esos arreglos a lo que ahora se llama la Villa Deportiva de La Paz, en la que según números, se invirtieron más de 450 millones de pesos, que a decir de los conocedores, fue una erogación estatal muy elevada para lo que se hizo, es decir, fue mucho más dinero de lo que realmente se necesitaba.

Cierto, quedaron en perfectas condiciones para ser utilizadas. Sin embargo, una vez concluidas dichas obras, las instalaciones pasaron a formar parte de un patronato, que las administraba y cuya presidencia ocupaba el mismo gobernador de ese entonces, Carlos Mendoza Davis. Las instalaciones como el estadio de beisbol, C. Nahl; el de futbol, Guaycura y el auditorio llamado ahora Arena La Paz, solo podían ser utilizadas por quien decidía dicho patronato y no por los deportistas locales. Carlos Mendoza cuando decidió reconstruir estas instalaciones dijo que una vez concluidas sería para entregárselas a los deportistas de La Paz, pero fue una mentira porque se entregaron a empresas deportivas procedentes del interior del país, y si algún deportista quería entrar, tenía que pagar su ingreso como vil espectador y no usuario de esas canchas deportivas.

Hoy, a raíz de este gobierno de Víctor Castro Cosío, la situación es totalmente diferente. Las tres instalaciones de la llamada Villa Deportiva de La Paz, ya son de los deportistas y aprovechadas por el pueblo. Ya no son elitistas ni fifis.

Al evocar aquellos momentos cuando la población vivía en la incertidumbre por la cercanía del huracán Odile, en La Paz, en el estadio de Beisbol Arturo C. Nhal, se estaba jugando un partido entre las novenas de Estados Unidos contra su acérrimo rival Cuba, dentro del Campeonato Mundial U-18, en la que participaban además de esos países, Canadá, Argentina, Brasil, Ecuador, Guatemala, Panamá y México, según recuerdo, y el partido hubo de suspenderse a las 9 de la noche de ese 14 de septiembre del 2014, porque el huracán, se pensaba, entraría por Cabo San Lucas, pero tocó tierra por Cabo Pulmo, y de ahí hacia arriba, de manera vertical a la media península.

El Odile, en su paso por la entidad, dañé severamente esas instalaciones deportivas, en el caso que nos ocupa, y tardaron casi tres años en volverlos a reactivar con esa inversión que se rumora, fue demasiado para lo que hizo el gobierno de Carlos Mendoza, porque nunca hubo una auditoría al respecto, sobre todo, de los ingresos que generaron posteriormente una vez que entraron en funciones, porque quien ingresaba a ellas, tenía que pagar por ver algún espectáculo deportivo de los que organizaba el patronato cuyo presidente, era el gobernador del estado. Tampoco los deportistas locales pudieron ser usuarios de esas instalaciones, solo los que decidía el entonces gobernador y sus cuates.

Hoy, repito, la situación es diferente. Con la llegada de Víctor Castro Cosío a la gubernatura, desapareció este patronato y que dichas instalaciones han sido abiertas al público en general, con precios módicos y para el aprovechamiento de los deportistas locales.

Tan es así, que en el estadio de futbol Guaycura, se han llevado a cabo eventos de trascendencia como torneos regionales, macro regionales y nacionales y más ahora con la presencia del equipo de futbol que representa La Paz en la liga expansión.

Del estadio de Beisbol, Arturo C. Nahl, también se han realizado torneos y campeonatos regionales, macrorregionales y nacionales, y en breve, uno mundial, como es el U-18, con la participación de varios países, que se desarrollará a partir del 13 de julio próximo.

Que decir de la Arena La Paz, donde se han escenificado torneos estatales, regionales de basquetbol y el campeonato panamericano de voleibol de sala que recientemente se llevó a cabo.

Bajo la administración estatal de Víctor Castro, esas instalaciones deportivas abrieron sus puertas a las ligas locales y nacionales, se les ha dado apertura a las regionales y macrorregionales, cosa que durante el mandato del panista Carlos Mendoza, solo estaba destinado a las élites, a sus amigos empresarios, a los llamados fifis, porque las había privatizado y por ello, era imposible que esos tres escenarios, hubiera participación de los deportistas locales, quienes hoy, hacen uso de ese derecho como antaño lo eran.

Sería una excelente oportunidad, para que el gobierno de Víctor Castro dentro de la auditoria que se le está practicando al pasado gobierno panista, también enfoque sus baterías en lo que hoy se llama La Villa Deportiva de La Paz, y se sepa realmente cuánto fue lo que se invirtió y saber dónde quedaron los dineros por cobro de ingresos de los espectadores a esas instalaciones cuando las operaba ese “patronato”, que hasta la fecha, no ha rendido cuentas claras.

Dejamos pendiente un asunto delicado, como lo es el Gimnasio de Usos Múltiples, que también, el gobierno panista de Carlos Mendoza, realizó una remodelación a esa instalación y por ello “invirtieron varios millones de pesos”, bueno, eso fue lo que dijeron, para dejarlas en “mejores condiciones”. Sin embargo, directivos nacionales de la disciplina de Clavados, llegaron a esta ciudad para supervisar la alberca y trampolín olímpico, y sus observaciones fueron, que no son las adecuadas. Ante ello, el gobierno de Víctor Castro, ante la cercanía de los juegos nacionales en la materia, ordenó la inmediata reparación, de eso “que ya estaba reparado”.

Ojalá y la auditoría también abarque todo el aspecto deportivo de la administración estatal pasada. Porque los rumores son muy fuertes en relación a que se aplicaron cientos de millones de pesos, pero que en la realidad, no se justifican.

Es cuestión de esperar.

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