Micrópolis | Soberbia y frivolidad! Por Bertoldo Velasco Silva

Micrópolis Por Bertoldo Velasco Silva

¡Soberbia y frivolidad!

Felipe de la Mata Pizaña, Magistrado de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder de la Judicial de la Federación, el pasado primero de marzo, al participar en la presentación del libroLa libertad de expresión en los noticiarios. Los retos en tiempos electorales”, efectuado en la ciudad de México, en el marco de la 41 Feria Internacional del Libro (FIL) del Palacio de Minería, dijo una gran verdad,la actividad judicial tiene que proteger la actividad periodística, ya que esta es la base angular de donde se sostiene la democracia porque no puede haber democracia sin libertad de expresión”.

Como Periodista, he leído las declaraciones de la diputada Perla Flores Leyva –en El Independente, un medio de comunicación local- con enorme sorpresa y una profunda preocupación, porque amena con denunciar penalmente a quienes hemos informado de la compra irregular e ilegal que hizo de boletos de avión a París, Francia, (para su esposo y su hijo, y en clase premier) con cargo al presupuesto del Congreso del Estado, noticia que por cierto, reprodujo el diario nacional El Universal el pasado jueves 12 de marzo.

Me declaro verdaderamente sorprendido que una diputada, quien legisla y debe conocer el marco jurídico estatal, señale que informar de estos hechos constituye el delito de violencia digital. Quiero informarle a la diputada Flores Leyva, que hasta el día de hoy, el delito de violencia digital no existe como tal, en nuestro Estado.

En el Código Penal, en el Título sobre delitos sexuales, se encuentra tipificado el delito de “ciberacoso sexual” que se cometen mediante Tecnologías de la Información y Telecomunicación, redes sociales, correo electrónico, mensajería instantánea o cualquier espacio digital. No creo que los medios de comunicación que difundimos la compra de esos boletos, hayan buscado atentar contra la libertad sexual y el normal desarrollo psicosexual (como se llama el capítulo donde se encuentra este delito) de dicha legisladora.

Le informo que el delito de la violencia digital, se refiere a los que han legislado en códigos penales de la mayoría de los estados del país para incorporar la llamada “Ley Olimpia”, reformas para castigar el acoso que sufren mujeres, sobre todo en materia de acoso sexual. Como diputada, debiera saberlo.

Entonces, ¿a qué se refiere con denunciarnos por violencia digital si no existe ese delito? En materia penal, rige el principio de exacta observancia de la ley. Si le gustó el término de violencia digital, pues presente de inmediato una iniciativa para tipificarlo en el Código Penal, aunque no podría aplicarse retroactivamente. Ahí está una propuestapara que se ponga a trabajar, Diputada Flores Leyva.

Donde sí se establece que es la Violencia digital, es en la Ley Estatal de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, que en el Artículo 4, fracción VIII TER, señala que, es cualquier acto que se presenta a través de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, plataformas de internet, redes sociales o correo electrónico, que atente contra la integridad, la dignidad, la intimidad, la libertad, la vida privada de las mujeres o cause daño o sufrimiento psicológico, físico, económico o sexual tanto en el ámbito privado como en el público; así como daño moral a ellas o su familia. Se manifiesta mediante el ciberacoso, acoso, hostigamiento, amenazas, extorsión, asecho, insultos, divulgación de información apócrifa, mensajes de odio, difusión sin consentimiento de contenido íntimo, textos, fotografías, videos y/o datos personales u otras impresiones gráficas o sonoras verdaderas o alteradas, suplantación y robo de identidad, control y manipulación de la información, expresiones discriminatorias, afectaciones a canales de expresión, acceso o control no autorizado. Se identifica como violencia sexual cibernética la que incluye trata virtual, sextorsión, difusión de contenido íntimo sin consentimiento, fotos y desnudos tomadas sin autorización y bajo el anonimato.

El Frente Nacional para la Sororidad, ha señalado que se sufre violencia digital cuando se envían mensajes ofensivos, incómodos o amenazantes, de manera reiterada, sin consentimiento; cuando se roban la identidad digital de una persona con fines lucrativos, sexuales o de entretenimiento; cuando violan la privacidad y comparten videos o fotos de su intimidad sin su consentimiento; cuando usan sus datos personales para promocionar contenido pornográfico o fomentar la trata de personas en internet.

¿Dónde está la violencia digital por informar a la sociedad del desvío del presupuesto de un Poder para comprar boletos para sus vacaciones? La malversación del dinero público no tiene género.

No se vale que los avances legales para proteger la integridad de las mujeres, como la violencia digital o la violencia política, se pretendan utilizar para defender actos a todas luces irregulares, cometidos por quienes juraron cumplir la ley. Escudarse en el discurso de la igualdad de género no se vale. Este no es un asunto de género, sino de desvíos de recursos públicos.

En un verdadero Estado de Derecho lo que procedería es que, se presentara denuncia por si eso constituye alguno de los delitos por hechos de corrupción de servidores públicos, señalados en el Código Penal Estatal y con la Ley de Responsabilidades, fincarle un juicio político.

Lo que los medios de comunicación hemos realizado y es nuestro deber-, es difundir un acto indebido de su parte, como es el desvío de 110 mil pesos del patrimonio del Congreso del Estado para un viaje de esparcimiento al extranjero, valiéndose de la opacidad y la falta de control de los recursos del Poder Legislativo, donde con sólo levantarun dedo, se puede disponer libremente de más de 250 millones de pesos.

Y en cuanto a su afán de denunciarnos penalmente, le recuerdo que desde 2013, se despenalizaron los delitos contra el honor en Baja California Sur, producto de las exigencias de un grupo de periodistas de ese entonces (me incluyo), precisamente para evitar las tentaciones de personas que, como Usted, desearían utilizar la amenaza de una denuncia penal para amagar o tratar de callar a los medios de comunicación.

Los intentos de censura no se deben ocultar, tampoco en el discurso de la violencia de género. Hemos sido los primeros defensores de las causas de las mujeres, pero esto es otra cosa.

En lugar de amenazarnos, nos hubiera gustado que presentara pruebas, desvirtuando las acusaciones de otros diputados sobre desvío de dinero y que Usteddiputada Perla Flores Leyva, defendiera su ética como política y como representante popular. Pero creo que la ha vencido su soberbia y su frivolidad.

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